music is life♥

sábado, 13 de julio de 2013

4

Odiaba lo lindo que era quedarse hasta las tres de la mañana hablandote habandome hablandonos, infinitamente, el mundo era nuestro y no. Pero sí. Si lo odiaba por demás. Pero se terminó. Perdón, me equivoqué, nunca se terminó porque jamás comenzó. Odiaba que me hicieras enojar, pero si no lo hacías perdía el sentido, era aburrido. Odiaba nuestras conversaciones triviales y unas que otras profundas. Odiaba el sonido de tu voz por celular, tu respiración casi apagada por el tono de mi voz, y tu sorprendente y notorio "no sé que decir" escrito en la frente". Amé cada vez que me nombrabas a tus próximas conquistas, ver sus fotos y soñar que ser un día alguna de ellas. Amé la cantidad de veces que me respondías lenta y  fríamente, las palabras acuchilladas eran mi perdición favorita. Odiaba que seas tan pesado con tus "jajaja" inconcientes pero repetitivos al punto del cansancio, las ganas que tenías de charletear toda la tarde robándome las horas de siesta que tanto esperaba poder tomar al llegar de la escuela. Odié cada foto que me hiciste ver, odié tu cara y cada rincón de tu ser visto y el no visto, odié esos pantalones caídos que tanto te gustaba usar, odié tus camisas leñadoras y todo lo que llevaras puesto. Odié esos 15 minutos infernales de tu compañia y no tan compañia. Odio esos abrazos sin sentido que me dejaste darte, esos besos en la mejilla que tuve que sufrir y el sentir que me moría de angustia inmediata con cada tacto de tu piel en la mia (que solo pude sentir por unos segundos). Odié todo eso y más. Y te odio. Y te odio tanto porque en realidad lo que antes dije no era del todo cierto, ni siquiera un poco. 


de mi yo no tan confiada


miércoles, 10 de julio de 2013

3

Ella, la que quería ser lo más de lo más y llegaba a  lo más o menos de suerte. La que intentaba alcanzar una supuesta grandeza pero le terminaba ganando el "ella misma" todo el tiempo. Ella quería ser su guitarra, la ansiosa, su única guitarra. Esa que él tocara para ella y para sí, por puro placer de sometimiento, y no por obligación de compra o sobra de lastima. Pero Flynn se había llevado la corona sin dejarle un beso de debut y despedida, dejándola sin nada, sin drama ni chiste, nada. Le había pintado esperanzas y se las había arrancado de un tirón, y con la ayuda de palabras dulces y serenas, esperanzas que para él nunca existieron. Pero para ella sí. Para ella existió todo, las palabras interminables de consuelo, psicología sin paga ni propina, alegría gratis que aún esperaba de vuelta, millares de disculpas, peleas sin sentido, un abrir constante de esa ventana de chat que se había vuelto de vida o muerte para su existencia en esos meses. Pero Flynn ya había marcado los puntos del acuerdo (acuerdo el cual parecía haberse borrado del mapa al principio de la historia, si es que alguna vez nació tal acuerdo) y ahora solo quería la corona para sacarle un poco de brillo y entretenerse cada tanto, no necesitaba a esa alguien, porque esa alguien nunca fue, ni es, ni será de su tipo nunca...y eso es algo irremediable, no hay posibilidad de cambio ni reposición del producto una vez comprado, una vez hecho esto debe ser tratado y cuidado con mucho afecto porque la garantía era de corto plazo, pero parece que él se olvidó de la garantía, y del afecto, parece que el olvidó la compra. Con el tiempo quizás, después del paso de varias guitarras más, él se de cuenta de que esa guitarra ansiosa que se dio el gusto de rechazar sin haberla probado tal vez haya estado hecha para sí, y ahí va a estar ella, esperándolo como siempre, soportando sus locuras y sus cambios de humor porque eso era lo que a ella le encantaba de él y lo que podría hacerlo volver aunque nunca se había ido ni jamás hubiera estado tampoco.


de mi yo más confiado

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